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Dra. Camila Ponce: “Somos un programa de doctorado nuevo con excelentes estándares de calidad”

A partir de abril, le correspondió asumir la Dirección del Doctorado en Ciencias Sociales, mención en juventud UCSH, el que ya se dicta por segundo año y corresponde a un programa que convierte a nuestra universidad como la primera institución de educación superior en ofrecer un doctorado de este tipo en Chile y la segunda en Latinoamérica, un reto no menor para una investigadora que divide su tiempo entre publicaciones, participación en congresos, un proyecto Fondecyt y el nuevo desafío directivo que enfrenta hoy.

Cómo compatibilizas tu trabajo investigativo con la dirección del doctorado 

Llevo solo unas semanas como Directora del Programa, por lo cual, todavía estoy ajustándome en ese proceso. De todas formas, ya coordinaba varios cursos dentro del Doctorado y tenía que acomodarme a los horarios del programa, para seguir trabajando en mi Fondecyt Iniciación sobre jóvenes alter-activistas y movimientos sociales, donde trabajo con estudiantes tesistas y también con otros colegas. La labor investigativa es bastante exigente y demandante, por lo cual, no puedo descuidar las publicaciones que estoy escribiendo, los congresos, la co-edición de un libro latinoamericano y la coordinación de un número en la Revista de Sociología: Temas Sociológicos. La organización es la clave. 

Tras asumir como Directora del Doctorado de Ciencias Sociales, mención en Juventud ¿Cuál es tu balance a un año de abierto este programa?

Creo que ha sido un trabajo bastante intenso para el equipo del CEJU (hoy línea de juventud del Centro de Estudios en Ciencias Sociales y Juventud), un gran aprendizaje y crecimiento en distintas dimensiones. Desde tareas que corresponden a la logística de las clases, la creación de nuevos cursos, la invitación de profesores expertos en los estudios de juventud en el mundo entero (tales como Pablo Vommaro de Argentina, Geoffrey Pleyers de Bélgica o Carles Feixa de España), hasta la vinculación con otras universidades tales como la Pontificia Salesiana de Roma o la Universidad Católica de Brasilia. Por lo cual, me parece que la evaluación es bastante positiva. Además, de un año para otro, con el apoyo de la universidad, nuestra línea creció de 4 a 6 investigadores contratados para el centro (línea juventud) y el doctorado, algo muy importante para el equipo y para los estudiantes.

¿Qué características podemos destacar del Doctorado en Juventud que lo hacen relevante?

Somos un programa de doctorado nuevo con excelentes estándares de calidad, donde cada semestre tenemos un invitado internacional reconocido en el campo de los estudios en juventud, por otro lado, gran parte de los investigadores chilenos –tanto de nuestra universidad como de otras instituciones– que hoy dirigen proyectos fondecyt en juventud (o lo han hecho en los últimos años) imparten clases a nuestros doctorantes y todos estos académicos investigan sobre la temática a partir de distintas miradas teóricas, epistemológicas o metodológicas. Otro punto interesante a destacar es que nos enfocamos en un área específica, donde somos la primera institución de educación superior en ofrecer un programa con tales características en Chile y la segunda en Latinoamérica.

¿Qué desafíos crees tú que debiera afrontar del Doctorado en Juventud?

Tenemos muchos desafíos a partir de hoy, en distintas dimensiones y temporalidades. A nivel macro, nos interesa generar convenios con distintas universidades, la primera fue la Pontificia Salesiana de Roma, con quienes realizaremos cotutelas, pero también tenemos estrechos vínculos con la Universidad Católica de Brasilia, la Université Catholique de Louvain o la Universidad Nacional de Córdoba, por nombrar algunas, con quienes iremos desarrollando convenios de aquí al mediano plazo. Otro objetivo es acreditar nuestro programa, para poder acceder a becas nacionales y extranjeras para todos aquellos estudiantes que así lo requieran. Asimismo, nos interesa acompañar a nuestros estudiantes en el desarrollo de sus investigaciones y hacerlos partícipes de distintos procesos investigativos, queremos que participen activamente en coloquios y reuniones académicas, para que así puedan crecer y volverse investigadores en este tránsito.

Esperamos posicionarnos con más fuerza a nivel chileno y latinoamericano en la temática de juventud, visibilizando así el doctorado. Muchos de nuestros académicos investigadores son conocidos por su larga trayectoria y sus publicaciones, pero todavía falta que el programa se haga conocido y llegue a más personas, interesados en estos temas. Para eso necesitamos el esfuerzo de toda nuestra comunidad educativa y también un fuerte trabajo con los medios para visibilizar nuestro trabajo.

En 5 años más ¿cómo te gustaría que vieran el programa de Doctorado?

Me gustaría, primero que nada, tener un programa acreditado, para que así más estudiantes puedan acceder al programa, mediante becas y recursos para realizar estancias y pasantías doctorales y paralelamente, ser reconocidos a nivel mundial como un programa que lidera investigaciones en el área. Asimismo, todo programa se visibiliza también por sus estudiantes, por lo tanto, me gustaría que las tesis que se realicen en este doctorado sean sobresalientes y nuestros doctorantes puedan desenvolverse exitosamente como investigadores en un futuro cercano.