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Elenco Ayllu-UCSH participa en el Inti Raymi o Weñol Tripantu

Desde hace 20 años, durante el mes de junio, la fraternidad Ayllu-UCSH conmemora junto a sus integrantes, jóvenes estudiantes, bailarines, actores y comunidad en general, el Inti Raymi o comienzo de año de los pueblos originarios.

El Inti Raymi (en quechua ‘fiesta del sol’), también llamado Wawa Inti Raymi (fiesta del niño sol), es una celebración que antiguamente duraba 15 días, en los cuales había danzas, ceremonias y sacrificios. Esta tradición Inca aún se mantiene viva para muchas comunidades indígenas de legago incaico, las cuales están asentadas en países como Ecuador, Colombia, Perú, Bolivia y en la zona norte de Argentina y Chile.

Este Inti Raymi (en quechua), Weñol Tripantu (en mapudungun) o Willka Kuti (en aymara), la fraternidad Ayllu-UCSH, elenco de nuestra Universidad Salesiana, lo conmemoró en tres actividades de las cuales fueron protagonistas y junto al pampa misayoq (ceremoniante), Marcelino Samata Apaza, quien trajo toda su sabiduría de la cultura quechua desde Cusco, Perú.

Esta festividad milenaria, cuya filigrana está dada por el punto más lejano del sol en nuestro hemisferio sur que este año fue la noche del 20 de junio, y el retorno del ciclo; marca el inicio de la nueva etapa, proyectos y energías que comienzan un nuevo proceso de renovación.

La fraternidad Ayllu-UCSH, en conjunto a la Agrupación aymara-quechua Jacha Marka y el centro Yachak, comenzaron sus actividades alrededor de las 22:00 horas en una vigilia en el cerro Pukara de Chena, en donde a través de un ritual de saludo al sol, se le dio recepción, en su salida, desde las 06:00 am, hasta las 08:00 de la mañana.

Luego, el 21 de junio, la fraternidad se trasladó al municipio de Maipú donde junto a la oficina de pueblos originarios, la alcaldesa de la comuna, Cathy Barriga, y organizaciones Mapuches y Rapa Nui realizaron una ceremonia guiada por Marcelino Samata y el grupo de Sicuris TUN, en el que participaron también más de 500 niños de diferentes escuelas de la comuna. Dicho ritual finalizó con una alegre danza comunitaria.

Posteriormente, el mismo día se realizó una celebración íntima de la fraternidad en la comuna de La Cisterna, en donde sus integrantes compartieron una ceremonia y una comida de cofraternización. Todas estas acciones mantienen vivo el espíritu con que la Fraternidad emprende año a año nuevos desafíos, montajes y creaciones de danza para y con la comunidad.