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PACE UCSH trabaja con equipos de orientación en torno a necesidades de sus comunidades educativas

Jornada equipos de orientación PACE UCSH

Durante el mes de octubre, desde el área de Exploración Vocacional y Proyecto de Vida del Programa PACE se ejecutaron con éxito cinco Jornadas de trabajo junto a los Equipos Orientación de los diversos establecimientos educacionales que componen nuestra red de acompañamiento.

Organizadas en las comunas de Calera de Tango, Lampa, Peñaflor, y Puente Alto, los encuentros buscaron fortalecer la creación de estrategias de acompañamiento “que sistematicen el tipo de relación que se quiere lograr con el estudiantado de acuerdo a su realidad, necesidades y objetivos planteados como comunidad”, aseguró la encargada del área, Francisca Brito.

Dar coherencia al vínculo que crea la figura del orientador/a con sus estudiantes, acorde a los elementos que exigen los contextos educativos, es una tarea de gran relevancia. Los esfuerzos apuntan a conjugar e impulsar muchos componentes que pueden ser determinantes en la vida de un/a estudiante: generar confianza, crear climas de respeto, fomentar lo positivo, aprender a ver en el fracaso oportunidades de aprendizaje, desarrollar autonomía, capacidad de planificación, estrategias de estudio e involucrar a las familias en el logro de estos objetivos.

“Ayudarles a que tomen decisiones que los hagan ser protagonistas y responsables de su propia educación. En definitiva, realizar un trabajo intencionado, tendiente a desarrollar competencias y habilidades para que construyan su proyecto de vida”, afirmó Manuel Vásquez, orientador del Complejo Educacional Manuel Plaza Reyes de Lampa, quien participó de estas instancias.

A juicio de Vásquez, pensar en sistematizar implica planificación y evaluar los procesos de orientación, siendo para ello fundamental contar con un equipo comprometido con sus metas y trabajo sostenido. “Necesitamos docentes jefes, principal orientador del estudiantado, en sintonía con la onda juvenil, que tengan grandes expectativas para con sus estudiantes, que se atrevan a tomar decisiones y hacer cosas nuevas”.

En ese sentido, el papel del PACE ha sido clave: “El Programa en los jóvenes ha sido fundamental, ha venido con otra visión usando dinámicas de grupo para hacer participar, cuestionar, pensar. Y en el trabajo con docentes y apoyo al aula ha sido un aporte importante. Los encuentros con jóvenes, los talleres de liderazgo, los talleres para padres, madres y familias han ayudado a ampliar la visión del mundo en que vivimos”, concluyó Vásquez.

El sentido de estas Jornadas es cuestionar, replantear y ordenar las líneas trazadas con anterioridad. Por su parte, la encargada del área Francisca Brito otorga un peso importante a las emociones que surgen en el proceso de aprendizaje, de tal manera que no se transforme en “un proceso limitado”.

“Nuestra máxima siempre ha sido posicionarnos desde la inquietud, nunca desde llevar respuestas de expertos ni mucho menos entregar directrices de trabajo. El rol de nuestras Comunidades de Aprendizajes es inquietar que sean los propios actores de la comunidad escolar los protagonistas de los cambios, traspasamos el concepto de estar llamados a servir y no a servirnos. Es la juventud quien importa hoy”, declaró Brito.