Tercera versión del Seminario nacional para asesores pastorales en la UCSH

III Seminario para asesores de pastoral de juventud.

En la oportunidad participaron más de 90 agentes pastorales provenientes desde Arica a Punta Arenas.

Bajo el lema “Brotan nuevos caminos”, el lunes 22 y martes 23 de octubre, se llevó a cabo en dependencias de la Universidad Católica Silva Henríquez, la Tercera versión del Seminario nacional para asesores pastorales, organizado por la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil de la Conferencia Episcopal de Chile, junto a la Universidad Católica Silva Henríquez, la Red Ignaciana de Jóvenes, la Pastoral Juvenil Salesiana, y el CPJ de los Sagrados Corazones.

El evento que congregó a más de 90 personas de diversas diócesis, movimientos y congregaciones del país, tuvo como finalidad ser un espacio de reflexión, de compartir experiencias y de discernimiento respecto de la transmisión de la fe a los jóvenes, basado en el Sínodo 2018 que ya está finalizando en Roma.

En la oportunidad, P. Galvarino Jofré, el Rector de la UCSH, entregó unas palabras de bienvenida a los participantes, refiriéndose al propósito del Sínodo de jóvenes e indicando que “es imprescindible considerar que en el nuevo contexto en el que estamos reflexionando, en los que se han “destapado” serios problemas como son los abusos de poder y de menores al interior de la Iglesia que para que “broten nuevos caminos”, habrá que comenzar a generar espacios seguros en donde las familias y los jóvenes perciban que es posible confiar y que junto a lo anterior, es importante considerar las posibilidades que abren las nuevas tecnologías de la información y comunicación que nos desafían a dar razón de nuestra fe a nosotros adultos para realizar una propuesta que resulte consistente a los jóvenes.

Las jornadas de trabajo consistieron tiempo para la oración, conversatorios y charlas dentro las cuales se presentó Carlos Abrigo, académico del recientemente creado Instituto Teológico Egidio Viganó UCSH.

“Como Instituto de Pastoral Juvenil UCSH, fuimos convocados a participar de este encuentro por la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil de la conferencia episcopal de Chile, pues ya llevamos un tiempo trabajando en diversas iniciativas de reflexión, formación y vinculación. La idea es aportar a que los nuevos y diversos caminos se puedan mirar desde el rol que nos toca servir como miembros de una Universidad Católica Salesiana. Ser partes de una propuesta común, por tanto, pretendemos seguir aportando como IPJ a la diversidad de miradas y carismas que tiene la Iglesia, lo que se logra en corresponsabilidad, siendo parte desde dentro, donde ocurren los hechos, desde una cultura de discusión y reflexión y autocritica, sin duda, que esta es una nueva oportunidad, la de seguir vinculándonos a los procesos evangelizadores y trasmisión de la fe, especialmente a los jóvenes y a los que no están, para contribuir y acompañar desde nuevos y diversos caminos”, explicó Marcelo Palominos, académico y representante del Instituto de Pastoral Juvenil UCSH.

Por su parte, Ricardo Nadales, Director Área Agentes Evangelizadores de la Conferencia Episcopal de Chile, “los avances que hemos visto en estos años, es que ahora creo por fin, los asistentes tomaron conciencia que en la pastoral juvenil no se improvisa, sino que hay que pensarla. La primera vez, todos vinieron a buscar respuestas, pero en esta oportunidad era más plantear preguntas. Muchos decían que debían leer más, investigar y conocer más para atender a los jóvenes, ya que no existe una sola respuesta para la diversidad de jóvenes y culturas, sino más bien, debemos pensar en una pastoral multicolor”.

Asimismo Nadales agregó que “el acompañar a los jóvenes, estar ahí para ellos, ratificar el tema de cómo ser testigos creíbles, ver cómo compartimos los contenidos con los chicos, cómo ellos ven el testimonio para que a partir de eso se adhieran son algunas de las conclusiones que obtuvieron en esta versión. Algo que el Papa Francisco dijo hace dos años atrás: “partir de las manos, el corazón y la cabeza”, porque hasta hoy se ha fortalecido la cabeza, nos falta bajar al corazón y las manos. Este es nuestro gran desafío como Iglesia y hay muchas cosas atractivas que ofrecerles”.