Alonso Quiroz Meza es Doctor en Educación por la Universidad de Sevilla. Se desempaña en la actualidad como académico titular en la Escuela de Educación Matemática e Informática Educativa de la Universidad Católica Silva Henríquez. Actualmente es presidente de la Sociedad Chilena de Educación Matemática.

Alonso Quiroz Meza 

Académico Escuela de Educación Matemática e Informática Educativa UCSH

Aprendizaje matemático en pandemia

En las condiciones de la pandemia del Covid19, las matemáticas se han hecho presentes revelando la magnitud de la tragedia que cruza transversalmente a la humanidad. Es así como todos los días recibimos noticias que nos hablan de cantidades de nuevos casos de personas contagiadas, de recuperados, casos críticos, disponibilidad de camas y lo peor, de cantidad de compatriotas fallecidos. Se habla de la razón de incidencia de contagios, se muestran gráficas de la evolución de la pandemia en los últimos doce meses, se comparan las cifras de Chile con las de Latinoamérica y las de Estados Unidos o Europa. Se habla de aplanar la curva de contagios y de cual es la probabilidad de que estemos llegando al punto culminante de una segunda o tercera ola del contagio.

Por otra parte, gracias al trabajo de los científicos estamos hablando de cantidades de personas vacunadas para lograr la ansiada inmunidad de rebaño, se dice que con un 80% de la población objetivo vacunada estaríamos logrando tal inmunidad. Se dice que la vacuna protege de contagio solo en un 50% y de tener una condición grave en un 86%. Sin embargo, existe incertidumbre respecto de lo que podría ocurrir con otras cepas o de la vigencia de las vacunas que actualmente se están utilizando para combatir este virus ¿Cómo interpretar adecuadamente estos porcentajes?

Otras informaciones un tanto más especializadas nos muestran análisis de los modelos que podrían explicar y/o predecir el comportamiento de la pandemia de acuerdo con la experiencia que se está acumulando día a día. Así, se sostiene que la cantidad de contagios creció, a partir del mes de marzo de 2020, en forma exponencial, otros en tanto sostienen que la curva de crecimiento se asemeja más a una parte cuadrática. En fin, lo cierto es que como nunca hemos visto circular las razones, los porcentajes, los gráficos, las estadísticas y las probabilidades, todos conceptos matemáticos que se supone todo ciudadano medianamente culto debería comprender. Y cuando digo medianamente culto, me estoy refiriendo a las competencias matemáticas que debería tener una persona que egresó de la educación media.

Lamentablemente no es el caso de nuestro país. De acuerdo con el segundo estudio de competencias básicas efectuado por el Centro de Microdatos de la Universidad de Chile, más del 80% de la población chilena se ubica en los dos niveles inferiores de las competencias básicas. Y el 44% de los chilenos está en un nivel de analfabetismo funcional, es decir, no comprende lo que leen y ni hablar de razones o porcentajes y menos de funciones como modelos matemáticos que sirven para describir y predecir fenómenos tales como el que estamos viviendo. En síntesis, estamos tratando de comprender una tragedia dinámica llena de muchas cantidades y curvas que no se entienden generándose aun más incertidumbre sobre su evolución.

Si algo positivo tenemos que sacar de este desastre es el tomar conciencia de la importancia de la educación en general y de la educación matemática en particular, para realizar acciones que nos protejan tanto a nosotros como a las demás personas con las que tenemos o podríamos tener contacto. Además, el comprender los fenómenos que nos ocurren nos permite disminuir los grados de ansiedad que nos provoca el desconocimiento de algo que nos afecta directamente. Realizar una buena enseñanza de la matemática en tiempos de pandemia es también aportar al combate del virus, siempre y cuando dicha enseñanza sea pertinente y significativa para los estudiantes. La pandemia nos da la oportunidad de hacerlo.