Aprobada Norma ISO 45001

Leemos que tras un largo recorrido de más de 4 años la norma ISO 45001: 2018 “Sistemas de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo” ha sido aprobada y en unas semanas será publicada para que las organizaciones comiencen a utilizarla, lo que nos provoca una fuerte preocupación e incerteza.

No se puede negar que esta norma ha avanzado contra la firme oposición sindical europea, a la que incluso se sumó la OIT al declarar que ISO incumplía acuerdos previos para el desarrollo de la iniciativa.

Es más, en su documento “Examen de la aplicación de los acuerdos suscritos entre la OIT y la ISO”, OIT profundiza opinando que parece que, una vez publicada, la norma ISO 45001 proporcionará a los trabajadores un nivel de protección inferior al previsto en importantes principios de las normas internacionales del trabajo, que son fundamentales para prevenir lesiones y enfermedades relacionadas con el trabajo y para mejorar los resultados en materia de seguridad y salud en el trabajo.

Aunque la norma propuesta destaca el rol de la participación y la consulta a los trabajadores en un sistema de gestión de la seguridad y la salud en el trabajo, no exige aspectos básicos como la libertad del trabajador de alejarse de situaciones de peligro inminente y grave, la entrega gratuita de equipo de protección personal, la capacitación en materia preventiva sin ningún costo para ellos y durante las horas de trabajo; es decir, numeroso aspectos que son parte de nuestra legislación nacional, anterior y superior a un mero sistema de gestión acreditable o certificable.

Por lo tanto, tal como hemos escuchado decir acerca de otras normas ISO (por ej., las de calidad o de ambiente), esta norma corre el gran riesgo de volverse irrelevante, pues reitera el error de adoptar una perspectiva burocrática, que trabaja para documentar el sistema en vez de trabajar para proteger la salud y seguridad de los trabajadores.

Y será irrelevante porque es previsible que la Autoridad Sanitaria o la Autoridad Laboral pasarán indiferentes ante muros tapizados de brillantes diplomas de certificación, si estos no se relacionan con el adecuado cumplimiento de nuestras normas, en particular el cumplimiento del “deber de protección”, establecido en el artículo 184 del Código del Trabajo chileno, que obliga al empleador a tomar todas las medidas necesarias y suficientes para proteger en forma efectiva a los trabajadores, y no sólo – como en este caso – a buscar certificaciones que a todas luces resultan insuficientes.

En fin, queda claro que la salud y seguridad en el trabajo es un asunto suficientemente importante como para que no pueda ser reducida a un mero sistema de gestión.

Miguel Acevedo Álvarez

Decano de la Facultad de Ciencias de la Salud UCSH