Juan Pablo Acevedo, docente del área de Preparación en la Enseñanza Media del Programa PACE UCSH

Juan Pablo Acevedo

Docente del área de Preparación en la Enseñanza Media PACE UCSH

Del exitismo neoliberal a la pobreza en tiempos de pandemia

Desde el retorno de la democracia en Chile, la reducción de la pobreza y el crecimiento económico constituyeron la base de lo que se conoció como el “modelo chileno”. Durante décadas  se destacó internacionalmente por su ordenamiento macroeconómico y disciplina fiscal. No obstante, en octubre de 2019, el otrora país modelo u “oasis dentro de América Latina”, se precipitó abruptamente exponiendo las profundas fisuras e inequidades del modelo neoliberal.

La llegada del Covid 19 a la Región no ha hecho sino empeorar las condiciones materiales y de vida la población nacional. Debido a las medidas de cuarentena y distanciamiento físico, necesarias para frenar la propagación acelerada del coronavirus, se han generado pérdidas de empleo y una reducción significativa de los ingresos laborales, afectando especialmente a familias y poblaciones que se encuentran en situación de pobreza y vulnerabilidad: mujeres, niños, niñas y adolescentes, personas mayores, personas en situación de discapacidad, migrantes, entre otros.

El escenario se vuelve menos favorable si consideramos las proyecciones realizadas por la CEPAL en el informe del 12 de mayo, donde estiman que el 13,7% de la población chilena va a terminar este 2020 en la pobreza, más que el 9,8% que se había proyectado sin considerar la emergencia sanitaria. Frente a esto, el gobierno anunció algunas medidas encaminadas a enfrentar los efectos de la pandemia, centrándose en una ley de “protección” del empleo; inyección de liquidez a las pymes y entrega de un ingreso de emergencia para familias vulnerables.

Estas medidas gubernamentales, a todas luces insuficientes, nos invitan a interrogarnos sobre las limitaciones de la subsidiaridad del Estado en tiempos de emergencia, pero fundamentalmente sobre la necesidad de redefinir su rol en materia económica y social. En ese sentido, es un imperativo hoy abandonar la lógica minimalista y asistencialista del Estado en materia de protección social y reemplazarla por una concepción basada en la restitución de derechos básicos, cuyos ejes centrales sean los principios de justicia social y solidaridad. Por otro lado, en lo inmediato, es urgente -como sugiere la CEPAL- implementar medidas de protección social de corto, mediano y largo plazo para enfrentar los efectos de la pandemia, combinando transferencias monetarias dignas por un mínimo de tres meses con políticas de protección social para trabajadores/as formales e informales.