El “chupete” tecnológico, la nueva deuda histórica en la educación chilena

Prof. Víctor Martínez Gutiérrez Escuela de Educación Básica UCSH

Este martes 16 de octubre, se conmemora el “Día de la profesora y profesor” en nuestro país, el que coincide con la fundación del Colegio de Profesores. En este contexto, a una de las ceremonias a las cuales fui invitado, una autoridad señaló: “no sé cómo serán los alumnos que a ustedes les tocará formar”, refiriéndose a los estudiantes de pedagogía presentes, desafiando a los asistentes a formarse para los diversos contextos que la vida actual y modernidad les exigirán en su labor pedagógica.

En Chile, son cientos los programas de formación académica con fines pedagógicos, carreras que enseñan de variopinta manera a muchas personas cómo hacer para que los estudiantes aprendan. En las universidades enseñamos a enseñar y en gran medida esto se consigue en los años de formación; nuestros egresados logran insertarse en contextos educativos y muchos continúan la docencia el resto de sus vidas. No obstante, no tengo la misma certeza con respecto a si estamos formando a los “profesores del futuro”, de acuerdo a las necesidades requeridas en la actualidad.

Quizás los docentes que egresan y los que formamos, no estamos listos para los estudiantes que ingresan hoy al sistema escolar o lo harán en un futuro cercano. Se trata de jóvenes que fueron criados en muchos casos utilizando como “chupete” la tecnología. Acostumbrados a utilizar dispositivos electrónicos en sus casas para entretenerse o dejar en “paz” a los otros. Se trata de estudiantes individualistas, que en muchos casos no cuentan con hermanos ni primos que les brinden sus primeras experiencias de sociabilización. Criados en muchos casos como emperadores de su hogar, que consideran que el mundo y el medio ambiente giran en torno a ellos. No quiero ser pesimista, pondré mis fichas en la familia y creamos que solo un cuarto de ellos, se enmarcan en esa descripción. Pero pensemos en el profesor de aula ¿Está preparado para controlar a diez estudiantes con estas características al mismo tiempo, sin usar tratamientos medicamentosos y sin trampas?

Los menores en la actualidad crecen con acceso libre a la información, hiper-estimulados, sin carencias nutricionales, con sus derechos respetados y valorados como seres únicos e irrepetibles desde el día cero de su existencia. Frente a este panorama, quizás no estamos formando los docentes que el futuro de nuestra sociedad requiere, ya que como académicos, los seguimos educando en base a conceptos y herramientas pedagógicas de otra época, sin darle las armas para poder enfrentar su nueva sociedad.

Creo que tenemos una nueva deuda, con crecientes intereses que impactan al sistema de formación pedagógica, presentándole un desafío que debemos abordar: ¿cómo se puede enseñar a los estudiantes de pedagogía a captar el interés y estimular a las nuevas generaciones? ¿Qué podemos hacer, como formadores, por esta generación que está expuesta a la tecnología desde la cuna? Es nuestra labor lograr que ellos puedan desaprender cómo se enseña y volver a aprender, acorde a los tiempos, frente a estudiantes con mayor alfabetización tecnológica, este parece ser el primer camino por recorrer.

Prof. Víctor Martínez Gutiérrez

Escuela de Educación Básica UCSH

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