Susana Villalobos Berríos, estudiante Pedagogía en Educación Básica y Víctor Martínez Gutiérrez, profesor Pedagogía en Educación Básica

Víctor Martínez y  Susana Villalobos

Profesor Pedagogía en Educación Básica y estudiante Escuela Pedagogía en Educación Básica UCSH

¿Las redes sociales digitales, están haciendo posible la expansión y crecimiento de ideas?

La comunicación tienen un solo sentido; comunicar. Por medio de un mensaje, los emisiores y receptores realizan el acto comunicativo, pero muchas veces el mensaje no llega a donde debe ni cómo debe, ya que es posible que el emisor no posee una buena expresión verbal o el receptor no prestó atención al mensaje que recibió o quizás simplemente la fuerza del canal comunicativo no es la suficiente. Esto se da con mucha frecuencia y una de las falencias más comunes es, que solo escuchamos aquello que queremos escuchar, por lo que solo oímos lo que nos interesa, es decir, como suerte de colador nos dedicamos a filtrar información. Como planteó Emiliano Treré el 2014, en resumen, nuestra escucha se cierne a ciertos códigos que nos hacen entender el mensaje a nuestra percepción auditiva.  No es de extrañar que en una sociedad que crece comunicativamente por medio de las redes sociales, tergiverse o simplemente apoye el mensaje que tiene vital importancia y significancia para la persona, aquel mensaje que concuerde con su pensamiento y en definitiva que represente su visión personal.

A esto se le suma el peligro del uso de las redes sociales para difundir mensajes erróneos o que buscan desinformar a la gente. Con emisores aparentemente confiables o fenómenos informáticos en los cuales a través del uso de robot multiplican mensajes que la gente puede llegar a confiar en el mensaje de tanto leerlo una y otra vez. Tanto así que algunas redes sociales tiene límites a la cantidad de veces que puedes compartir una información. Y no olvidemos en este caso que Whataspp también es una red social, aunque estamos muchos relativamente “obligados” a comunicarnos por esta red social, no deja de ser voluntaria y opcional en su uso. Como se señalaba, nuestros contemporáneos, en muchos casos, por el abuso de las redes sociales solo  “lee” opiniones que refuerzan lo que ya creen, eso lleva a no razonar, a no discutir, a no reflexionar y en definitiva a no comunicarse.

Nuevamente, con el uso de las redes sociales digitales es «algo muy grave que va a suceder en este pueblo», vuelve a ser una realidad que deja de ser ficticia y puede transformarse en un peligro real. Es así, como un cuento de Gabriel García Márquez, podría ser algo verídico si nos basaramos nuestra comunicación solo en lo mediado por las redes sociales, ya que podrían limitar el pensamiento crítico de las personas, lo que sesgaría o distanciaría la esencia de una comunicación efectiva, lo que nos lleva a reflexionar y pensar ¿El uso de las redes sociales digitales, está haciendo posible la expansión de ideas y el crecimiento del desarrollo expresivo oral? Sabiendo que, potencialmente, estamos más conectados que nunca antes, que tecnologícamente se podría conectar hasta el último rincón del mundo con redes digitales inalámbircas y hay proyectos de poner conectividad digital fuera de nuestras atmósferas.

Bueno, al parecer, la capacidad de las personas se ve mermada por algunos estereotipos rígidos y centrados en una sola perspectiva, el que se enfocaría en las luchas de ideales y de proyectos, que no necesariamente mejoran la calidad de vida. Como es de esperar, esta forma tan hermética de pensamiento produce la constante confrontación de ideas, distintos pensamientos y variadas opiniones, por consiguiente, lo que podría ser un intercambio de formas y planteamientos, hoy se puede volver una amenaza entre bandos, una sentencia de guerra de derecha e izquierda, de blancos y negros, o del empresariado, y el proletariado, todo esto a priori de leer o conocer las ideas de otros, la guerra podría estar planteada antes del “amanecer”.

En conclusión, una de las tareas que nos queda por liderar como sociedad, es tratar de comprender la postura del otro antes que la nuestra, analizar su visión y lo que nos puede aportar, generar instancias de dialogo cruzado sin que exista una prepotencia o un carácter confrontacional, es posible construir un sociedad equitativa y unida buscando la comunicación como un acto comprensivo y reflexivo que genere la unión entre los diferentes actores que conforman nuestra sociedad digital o análoga.