Nello Gargiullo, Secretario Ejecutivo de la Fundación Cardenal Raúl Silva Henríquez

Nello Gargiullo

Secretario Ejecutivo de la Fundación Cardenal Raúl Silva Henríquez

Pensar con el otro: un rostro de la fraternidad del Papa Francisco

Vale la pena preguntarse acerca del modelo de fraternidad que el Papa Francisco propone en su última carta Encíclica” Fratelli tutti “, sobre la fraternidad y la amistad social.

En el mundo y en la historia sobre el tema ha habido y hay diferentes tipos e interpretaciones.  Al poner la parábola del Buen Samaritano como un paradigma bíblico, salta a la vista que el tipo de fraternidad que lo apasiona es el que se produce en el accidentado y peligroso camino que de Jericó llevaba hacia el valle de Jerusalén.  Tanto el sacerdote del templo judío como el levita (el encargado del servicio en el templo) andaban apurados o tenían miedo para acercarse al judío herido y a ellos cercano culturalmente y políticamente. Algún deber  de pararse  y atenderlo le correspondía.

No fue así. Pasaron de largo, tal vez cruzando en la mente también alguna oración. Solo el Samaritano con menos vínculos sociales  y políticos se  para y  mira al herido. Tiene compasión, supera probablemente el miedo que pudiese ser una trampa, y lo carga en su caballo y llega a una posada y se preocupa de ver como seguirá  su recuperación.

El acto de generosidad de haberlo recogido con muchas heridas no termina porque mete mano a su bolsillo e involucra al encargado de la posada para seguir cuidándolo.  De un acto de solidaridad inicial, ahora con el encargado de la posada, se amplía el escenario y, de alguna manera, se activa el sentido de comunidad.  Para la curación es necesario dinero  que de algún lado debe  ser disponible. Aquí es el acto de generosidad y de gratuidad del Samaritano que facilita la solución del problema.

Fraternidad y Amistad Social

Sin duda que aquí el Papa Francisco deja de manifiesto el rostro de su concepción de la fraternidad  y con eso  mira justamente a quién está  más lejano, afuera del círculo; en la vereda opuesta y no sabe o no tiene como cruzar la calle. Es una visión en la cual  la comunidad está invitada a ser parte  del juego de la reciprocidad. Las palabras que San Francisco de Asís usaba dirigirse a sus seguidores Frailes y laicos tanto hombre como mujeres, Fratres Omnes, hoy son la mirada de Papa Francisco que extiende a la humanidad entera y hace calzar la fraternidad con el ejercicio cotidiano de aprender a ´´pensar y actuar con el otro”, y no solo moverse en función de ‘’para el otro’’.   Esta maravillosa perspectiva abre al horizonte de la vida de los jóvenes un farol luminoso para   soñar y colocarse al centro de la transformación de los rasgos individualistas, de la sociedad en que viven hacia componentes de una nueva cultura, comenzando por la política conducida con el sentido de la amistad social, que ya Aristóteles consideraba como la esencia de las polis. En la economía y en la finanza  se trata de crear nuevos modelos para superar  el actual centrado preminentemente en  la producción y generación de utilidades.

La urgencia de responder al grito de la tierra con la crisis medio ambiental y el calentamiento global; a la económica con el grito no menos fuerte de los pobres que reclaman dignidad y ser parte del desarrollo humano integral y no seguir solo esperando las migajas que los alcanzan de rebote en los mejores de los casos y que solo aseguran las condiciones de sobrevivencia mínimas.  La crisis sanitaria esta vez con los gritos de todos, ricos y pobres, negros y blancos, creyentes y no creyentes, cultos y analfabetos todos sometidos a las mismas incertidumbres de lo efímero de la existencia humana que aparece aún más vacía cuando se pierde el sentido de la común filiación divina.

Un camino para pensar, estudiar y generar un estilo de propuestas que tiene su origen en la vida y en la experiencia para luego también confrontarse y complementarse con la catedra.