Día Mundial de la Seguridad del Paciente

Dominga Berríos Pérez, enfermera docente, Escuela de Enfermería UCSH

El 17 de septiembre recién pasado, mientras en Chile se celebraban las Fiestas Patrias, en el mundo se celebró el Primer Día Mundial de la Seguridad del Paciente por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Suena contradictorio promover la seguridad del paciente, entendiendo que las personas buscan atención en salud, confiando en que los centros de salud son “seguros” y que los profesionales de salud los atenderán de forma “segura”. A pesar de esto, el informe realizado por la OMS, nos muestra cifras verdaderamente alarmantes.

Este informe revela la muerte de 2,6 millones de personas cada año en países con ingresos medios y bajos, por atención médica incorrecta y que mueren 5 personas por minuto por negligencia médica. En este contexto, el ser humano lleva consigo la condición de ser falible, pero en los errores cometidos en salud se ha demostrado que la mayoría de estos son prevenibles.

Los errores más comunes derivados de la atención corresponden a: diagnóstico médico, prescripción y uso de medicamentos. Durante todo este proceso, el equipo de profesionales que trabajan en la atención del paciente, cumple un rol fundamental para prevenir estos eventos. Y es aquí, donde se destaca la importancia del rol de los enfermeros en la gestión del cuidado. Los profesionales de enfermería deben ser líderes, competentes, hábiles y así pueden aportar en gran medida a la prevención de estos eventos favoreciendo la seguridad del paciente. Según la investigación, solo los errores de medicación cuestan USD 42 mil millones anuales, lo que genera un gran impacto social y de salud pública mundial.

Es por todo esto, que desde la OMS se piden medidas urgentes para reducir el daño del paciente en la atención médica.

El año 2019, es el primer año que se celebra el día mundial de la seguridad del paciente, y se espera que sea el inicio de nuevas estrategias, políticas y prácticas seguras. Este año el enfoque está puesto en el paciente; como centro de sus cuidados y partícipe de ellos.

Nuevamente, en este sentido, la enfermera juega un rol educador fundamental, pues se debe educar a la población y sensibilizarla respecto a su rehabilitación y autocuidado, en el que se ha demostrado que incorporar al paciente en sus cuidados, puede reducir la carga de daño hasta en un 15%.

La seguridad del paciente pasa a ser una prioridad de salud global, la mayoría de los eventos pueden ser prevenibles y se debe trabajar e intervenir en esto. Como profesionales de salud, debemos fomentar la seguridad de nuestros pacientes y defenderla siempre.

Dominga Berríos Pérez
Enfermera Docente
Escuela de Enfermería
UCSH